Al conocer el perfil de intolerancia alimentaria de una persona se puede optimizar el funcionamiento celular, logrando que el organismo funcione positivamente, reduciendo la formación de radicales libres, los cuales causan la oxidación de la piel y evitan el envejecimiento.
También apela a establecer cómo se puede incidir sobre ellas para que el proceso del envejecimiento se produzca con los menores sintomas posibles, o al menos que éstos aparezcan cuanto más tarde mejor.
‘El envejecimiento biológico está ligado a procesos de oxidación a nivel molecular, originados por la producción de radicales libres‘, señala Vivian Mayo.
La adopción de una serie de hábitos de vida que minimicen la producción de estos radicales libres y su neutralización mediante tratamientos dietéticos y/o farmacológicos (los denominados antioxidantes) prevendrán y paliarán los datos producidos en el organismo por esa excesiva oxidación, tanto a nivel celular como a nivel molecular, en proteinas, lípidos y ADN.
Está demostrado -señaló Mayo- que una alimentación no adecuada es una de las causas principales de la puesta en marcha de los mecanismos de formación de radicales libres en el organismo.
‘La transformación de los alimentos en sustratos más simples, de los cuales es posible obtener energia, involucra reacciones quimicas de oxido-reducción. Durante el proceso de respiración celular se consume oxigeno, y se genera ATP ( Adenosin tri fosfato), quedando como productos dióxido de carbono y agua‘.
Sin embargo, durante esta normal transformación también se producen otras moléculas residuales, las especies reactivas del oxigeno (ROS: Reactive Oxigen Substances ) o Radicales Libres ( RLOs ).
Los radicales libres son átomos o moléculas inestables, altamente reactivas que atacan los enlaces de proteinas de los tejidos, los fosfolípidos poliinsaturados de membranas celulares, los carbohidratos y los ácidos nucleicos de las células.
Al actuar, activan una reacción en cadena que podrá incluso llevar a la muerte celular.
‘El estrés oxidativo se produce al romperse el equilibrio entre la producción de especies reactivas del oxigeno y los mecanismos de defensa antioxidante, lo cual lleva a una variedad de cambios fisiológicos y bioquimicos que desembocan en el deterioro y la muerte celular‘, explicó la experta.
Y agregó que este desorden del equilibrio oxidativo está involucrado en más de 100 patologías distintas que abarcan desde trastornos cardiovasculares hasta la enfermedad de Parkinson.
Con una nutrición adecuada, ‘podemos aportar al organismo vitaminas y minerales que juegan un rol importante en la prevención de ésas enfermedades‘, puntualizó.
‘La evidencia epidemiológica sugiere que el consumo de frutas y verduras puede reducir el riesgo de contraer dichas enfermedades, debido posiblemente a que éstos alimentos son una rica fuente de antioxidantes dietarios‘, sostuvo la nutricionista.
En este marco, si el medico especialista puede conocer el perfil de intolerancia alimentaria del paciente, podrá realizar el enfoque dietético del tratamiento Antiaging, logrando que sea adecuado y no produzca efectos contrarios a los buscados, resumió.