Destilerías Sys, Bodegas Faelo y Almazara El Tendre han decidido unir sus fuerzas para dar a conocer los productos de la tierra ilicitana. Han puesto manos a la obra y han montado una asociación con el objetivo de promocionar los productos artesanales de Elche y Alicante. Ya tienen sede, en la calle Concepción Arenal, pero no abrirá sus puertas hasta septiembre.
Será entonces cuando la asociación, que espera la rápida integración o colaboración de restaurantes y pastelerías -Dalúa es una de ellas- organicen diversos talleres y cursos para los propios ilicitanos. El propietario de Bodegas Faelo, Jaime Soto, considera que los propios ilicitanos ignoran muchas veces la calidad de los productos que se elaboran en Elche. Insiste en que «muchos de nosotros a la hora de comprar aceite pedimos que sea de Jaén, por ejemplo». Sin embargo, precisa, «si prueban el aceite que elabora El Tendre, se olvidarán en el acto de adquirir botellas de la producción jienense».
Soto se muestra crítico con «la falta de promoción a nivel local de nuestros productos». Lo mismo que con el aceite, ocurre con el licor de dátil que elabora Destilerías Sys. «Creo que, en general, todos los consumidores tenemos tendencia a probar con más ganas algo que viene de fuera y es conocido, que un producto nuestro», precisa. Insiste en que «por qué al final de una buena comida no pedimos un licor de dátil en vez de cualquier bebida foránea».
El ejemplo claro lo tiene con dos de sus vinos. Uno de ellos es el vino dulce moscatel, llamado Palma blanca, que está triunfando en el norte de España. Aquí, su consumo está introduciéndose más lentamente. Cierto es, según reconoce Soto, que la Comunidad Valenciana es productora de vino de dulce de mistela y hay mucha competencia.
En cualquier caso, reconoce Soto, los que tienen que buscarse la vida, independientemente de que el Ayuntamiento de Elche apoye más o menos los artículos ilicitanos en las ferias de turismo, son los mismos productores del término municipal. Para ello están montando la asociación.
Saben que la mejor publicidad es la que se hace de «tú a tú». El contacto con los ilicitanos será directo. En la sede de la asociación se montarán diversos cursos de catas, degustaciones y elaboraciones. Sus miembros empezarán por las catas de vino. Luego se introducirán cursos de corte de jamón al tiempo que se impartirán clases de cocina.

La intención es enseñar a los ilicitanos a conservar el recetario tradicional y las elaboraciones caseras. Por una parte se pretende que perduren las recetas clásicas de la tierra y por otra, como consecuencia directa, que la gente siga consumiendo productos naturales autóctonos y de la provincia.
Concursos
Los galardones nacionales e internacionales son una buena manera de certificar la cálida de los productos de la tierra. Bodegas Faelo, que ha retomado con seriedad la elaboración de los vinos de la partida de Matola desde el año 2000, con viñas ubicadas en un entorno que disfruta de un microclima especial, quiere consolidarse en el mercado.
Su vino tinto de La Dama, una mezcla de uvas Monastrell, Cabernet Sauvignon y Petit Verdot, está funcionando muy bien en diversas zonas de España, más que en Elche. Según Soto, varios restaurantes de Valencia, de renombre, han incluido el caldo ilicitano en su carta con notable éxito. En Asturias, en la zona costera, la aceptación del consumidor es todavía más redonda. Ahora, el viticultor de Elche se ha marchado a tierras navarras donde va a intentar introducir el consumo de La Dama. Reconoce que la labor va a ser difícil porque «los navarros, a diferencia de los consumidores de la Comunidad Valenciana, son gente que apuesta fuerte por lo suyo y ante todo beben sus vinos».
Además de unas cuantas cajas de vino, Jaime Soto se lleva consigo a las tierras norteñas una documentación que demuestra que su producción se codea ya con caldos de gran calidad en competiciones nacionales e internacionales.
El vino La Dama, crianza de 2004, que pertenece a la denominación de origen de Alicante, ha sido elegido entre los 20 mejores caldos tintos de barrica de la Comunidad Valenciana. Las catas y la clasificación, destinadas al Almanaque Gastronómico 2008, fue realizada por el enólogo y escritor Joan C. Martín, entre 132 vinos tintos de barrica, crianzas, reservas, grandes reservas y vino de guarda de todo el territorio autonómico.
En la revista se define al vino ilicitano como «un crianza muy moderno, de variedades locales y globales, pero en el que prima sobre todo la tierra». Se añade que «esta parte del Vinalopó marca y mucho un vino para beber ahora y guardar. Durará años y es ideal para el arrós caldós de bogavante, por ejemplo».
Pero, sin lugar a dudas, lo que mayor ilusión le ha hecho al dueño de Bodegas Faelo es batirse el cobre en el Concurso Mundial de Bruselas con otros 6.189 vinos y bebida espirituosas provenientes de 48 países, que se presentaron al certamen internacional. El vino La Dama fue uno de las 1.212 muestras que España remitió.
Era la primera vez que Faelo competía y estuvo a punto de ser medalla de plata. Consiguió 80 de los 82 puntos necesarios para lograr este galardón. Un total de 264 vinos españoles si lo consiguió. Su vino dulce moscatel Palma Blanca obtuvo una puntuación de 78 y se quedó también en puerta. Soto está muy satisfecho, máxime cuando el reglamento del concurso no permite atribuir premios a más del 30% de los productos presentados. Otra vez será.