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Cultivo de la Granada las lluvias primaverales afectan al cultivo |
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Los agricultores temen que el consumo del fruto se frene Las precipitaciones de mayo y junio afectaron a la primera floración Algunos cultivadores hablan de un descenso de la producción. Durante estos días arranca en el Camp d'Elx la recogida de las granadas de variedad valenciana y ya sólo restan semanas para que dé comienzo la recolección de la variedad mollar, genuinamente ilicitana. Este cultivo tiene su mayor foco de producción en España en la zona del campo ilicitano y Albatera, área que produce una media anual cercana a los 20 millones de kilos. En la presente temporada, las lluvias registradas en los meses de mayo y junio y la actual situación económica se sitúan como dos de los principales factores que afectan tanto a la cosecha como a la comercialización del fruto. Sin embargo, esta situación es analizada de forma diferente por los representantes de las distintas asociaciones agrícolas del municipio.
Según Andrés Irles, director de la cooperativa de Cambayas, este año «no hay mucha cosecha». Además, añade que la recogida está atrasada a causa de las lluvias registradas durante el final de la primavera y que impidieron el cuaje de la primera floración. Asimismo, Irles no augura unos grandes beneficios para los agricultores, ya que afirma que «el consumo está frenado por la crisis». Por ello, comenta que en estos momentos se encuentran «intentando situar la fruta en los mercados».
Las previsiones tampoco son especialmente alentadores en el terreno de la exportación. Así pues, el director de Cambayas destaca que la fortaleza del euro será un problema a la hora de vender estos productos fuera de la Unión Europea. A su vez, cabe recordar que los países comunitarios también se ven afectados por la inestabilidad económica. En los últimos años, Inglaterra y Francia se han consolidado como dos de los mercados que más granadas demandan del Camp d'Elx.
Por su parte, José Pascual Mira, administrador de Frutas Mira Hermanos SL, revela que las granadas se han vendido más caras que el año pasado, pero recuerda que la compra se produjo hace ya algunas semanas. Del mismo modo, el exportador aclara que «no se sabe cómo reaccionarán los mercados ante la actual situación de crisis» y, por tanto, no se puede hacer todavía una valoración de los beneficios que puedan conseguir los agricultores.
Respecto al fruto, Mira explicó que las lluvias de mayo y junio han obligado a recolectar las granadas nacidas de la segunda y tercera floración, lo que supone una reducción del calibre de las piezas.
José Pascual Mira quiso también diferenciar el estado de los dos tipos de cultivo de granada que se realizan en Elche. Así pues, mientras que las plantaciones de granada mollar ya están consolidadas, explicó que las de la variedad valenciana son relativamente nuevas y, por tanto, cada año aumentan de producción. De este modo, aunque el calibre de los frutos sea menor, el mayor número de piezas compensará esta situación.
Desde Copelche, su gerente José Botella afirma que las granadas presentan una calidad muy similar a la del año anterior y, al contrario que Mira, explica que el calibre puede ser incluso mayor que en la anterior campaña. En cuanto a la situación económica, el responsable de Copelche entiende que en una época de crisis «no va a haber producto que no se salve de la presión». Aún así, insiste en que la situación puede variar mucho conforme avance la campaña y, por tanto, asegura que «es muy pronto para poder hacer un análisis».
Pedro Valero, secretario local de la Asociación de Jóvenes Agricultores (Asaja), comparte la opinión con aquellos que consideran que la producción de este año es muy parecida a la de la campaña anterior. No obstante, indicó que los labradores están pendientes de saber si podrán dar a los cultivos el último riego necesario, lo que mejoraría la calidad de la granada. En el caso de que el estado de los embalses lo permita, la acción debería llevarse a cabo en las próximas semanas.
En lo referido a los resultados de la venta del fruto, el secretario de Asaja comenta que la crisis puede afectar a la comercialización porque tanto en España como en el extranjero se acusa esta situación. Valero se muestra preocupado de manera personal por la repercusión del estado de la economía en la campaña. En concreto, lamenta que la granada no es un producto de primera necesidad y la gente puede desviar el consumo a otros frutos, como es el caso del melón. Aún así, hace la situación extensible a todos los cultivos.
«No perder la ilusión»
Antonio Valero, presidente de la Comunidad de Labradores, quien se muestra más optimista en sus previsiones, valora la cosecha de las granadas como similar a la del año anterior. En ese sentido, considera que las lluvias de mayo y junio han repercutido de manera positiva al árbol y a los agricultores, quienes «se han ahorrado un riego».
En cuanto a la comercialización del fruto, el presidente de los labradores explica que «la crisis no afecta a las granadas» porque tienen un carácter estacional y los consumidores se ven obligados a adquirirla en estas fechas. Por ello, a pesar de que el fruto se mantiene bien conservado en las cámaras, Valero precisa que al llegar febrero, el producto «tiene que salir».
A pesar de que reconoce que los gastos del cultivo de la granada han aumentado mucho en los últimos cinco años a causa del encarecimiento del agua, los abonos y los jornales, Valero explica que «hay una ilusión, esperemos que no la perdamos» y recuerda que se han abierto nuevos campos para la producción, como es el caso del zumo de granada.
Al mismo tiempo, el presidente destacó la importancia que cobra el cultivo de este fruto en Elche, ya que, además de los labradores, necesita también de una mano de obra responsable de su manipulación y transporte.
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