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Granada fruta deben ser sólo comida no el nombre de las bombas que matan a inocentes PDF Imprimir E-Mail

GRANADAS DE ELCHE
GRANADAS DE ELCHE

FUENTE: MILENIO  Rafael del Barco 21/09/2008

 

Con el alma triste y el corazón encogido por el miedo, escribo enfáticamente que las granadas deben ser sólo para comer.

 

Con el alma triste y el corazón encogido por el miedo, escribo enfáticamente que las granadas deben ser sólo para comer, y con el mismo énfasis condeno a los que arrojaron esas bombas y a los que tuvieron la idea (éstos más que ningún otro) de matar a quienes participaban en la fiesta cívica más importante de este México de mis pecados.

 

Es una desgracia que una palabra con que se nombra a una fruta emblemática, se utilice para esos artefactos demoníacos a los que no les encuentro justificación defensiva. Esto se ha evitado en otros idiomas, como el inglés; para designar la fruta en ese lenguaje, se le nombra pomegranate, que literalmente quiere decir ‘manzana llena de granos’.

 

La fruta que se cultivó por vez primera en lo que hoy es Irán hace cinco o seis mil años, es del tamaño de una naranja grande, puede ser amarillo pálida o rojo intenso, pasando por toda la gama de tonos intermedios. La cáscara es dura y termina en un cáliz. Quitada la cáscara, se presentan los granos rojos, rosas o blancos, distribuidos en varias secciones envueltas en una segunda cáscara, delgada y frágil, que protege a los dulces granos que son, en realidad botánica, una semilla comestible rodeada de una pulpa que es la parte gustosa de la fruta. Dicen los textos que consulté, que hay variedades de granada sin semilla que no he probado.

 

La granada y su árbol es una de las frutas que conocí desde que nací, porque en el jardín de mi casa, que antes fue de mis abuelos y bisabuelos, crecía un granado que daba frutos muy dulces y en abundancia. Recuerdo que el árbol no era corpulento, pero sí antiguo ya que ni mi mamá ni mi abuela, sabían de quien lo había plantado. Más tarde, leí de la extraordinaria longevidad de esos árboles.

 

Otra escena que se me grabó es mi mamá desgranando pacientemente granadas. La mesa protegida por un periódico, una canasta con granadas recién cortadas, un afilado cuchillo y un cuenco de vidrio para recibir los pálidos y dulces granos es la imagen que permanece.

ARILOS GRANADAS DE ELCHE
ARILOS GRANADAS DE ELCHE

Era una labor que manchaba de negro los dedos, pues el jugo de las cáscaras se oxidaba rápidamente y se aferraba a la piel. Recuerdo que yo no quería hacer el trabajo, salvo el de cosecha, porque me repugnaba eso de la manchada, pero cuando mi mamá me dijo que ese jugo servía para marcar indeleblemente a la tela, desarrollé un repentino interés por el asunto. Además, mi mamá me prohibió ensayar el procedimiento, lo que contribuyó a su fascinación hasta que lo ensayé y eché a perder varias prendas. A la fecha, casi sesenta años después, no sé si las manchas que logré en aquella ropa, eran indelebles de verdad o si se lavaban de manera relativamente fácil, con aquella lejía con jabón, que mi mamá usaba en su lavadora.

 

El granado, junto con el olivo y la higuera, entre otros, son los árboles frutales que se cultivan desde hace muchos milenios en la región de donde son originarios, la Creciente Fértil, las regiones ubicadas cerca o en la ribera del Mediterráneo. La granada tiene mucho éxito en esas regiones, como en todas partes subtropicales a donde se extendió.

 

En esas regiones está México y también tiene éxito, aunque relativo porque no alcanza a ser tan popular como en el Medio Oriente. Es ingrediente imprescindible en los chiles en nogada cumpliendo, según yo, una misión meramente decorativa. Un poco menos relacionada con la estética, los granos de granada en el arroz blanco pueden dar también los colores patrios si el arroz se cuece con unos chiles verdes. Este platillo es muy gustoso, según yo y lo encuentro en la línea del arroz con plátano, que es una combinación similar al mezclar lo salado del arroz con lo dulce de la fruta; ésta no nomás es dulce, sino que tiene toques ácidos, que armonizan perfectamente con lo picoso del chile.

 

GRANADAS DE ELCHE
GRANADAS DE ELCHE

Son pocos los usos que le encuentro a la granada. Uno muy importante para el Occidente del país, es la manufactura del ponche de granada, que se vende embotellado y su sabor es parecido al jarabe de granadina, que es un líquido rojo, muy dulce; algunos, yo entre ellos, dudan que tanto el ponche, como el jarabe, contengan algo de granada real y auténtica.

 

La granada puede no ser importante como ingrediente culinario, pero sí como elemento fundamental en leyendas muy antiguas como la descrita en la mitología griega cuando Perséfone, raptada por Plutón, se llevó consigo unas granadas y las dejó caer en el camino, creando el mito de las estaciones de alguna manera.

 

El cuento nos dice que las granadas son tan antiguas que fueron utilizadas por los griegos en su fascinante creación de la mitología. Los cartagineses la llevaron a Europa desde donde se propagó a todas partes, con mayor o menor éxito, tanto agrícola como gastronómicamente.

 

En México, según Ricardo Muñoz Zurita en su espléndido Diccionario Enciclopédico de la Gastronomía Mexicana, la temporada va de julio a octubre y su uso más generalizado es el de comerse como fruta fresca, que es como Dios manda. Provecho.

 

 

 

 

 

 

 

 

"EL CAMPO DE ELCHE LA TIERRA DE LAS GRANADAS DE EUROPA"

GRANADAS EN EL CAMPO DE ELCHE
GRANADOS EN EL CAMPO DE ELCHE

 

 

 

 
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