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Es digno de admirar el esfuerzo que una familia de agricultores ilicitanos ha realizado para potenciar e impulsar el decaído campo de Elche con la comercialización y promoción mediática vía internet de una fruta autóctona: la granada. www.campodeelche.com Y es elogiable el intento porque hasta hoy, la granada ilicitana tipo 'mollar' carecía de la publicidad y soporte comercial que otros productos locales mantienen -el calzado, por ejemplo- y sin denominación oficial de origen, como posee el turrón de Xixona. Digamos pues, que la granada fue y es, la gran desconocida de todos los frutos típicos ilicitanos. Desconocida por sus características y en su existencia en si.
Sepamos que sus cualidades no envidian para nada a las del dátil, el fruto ilicitano por antonomasia, más popular, conocido e identificativo de la agricultura de Elche. Por ello, la granada ilicitana necesita estar en igualdad con el dátil, para el que se pidió propia denominación oficial de origen. Lástima que nuestra 'mangrana' ilicitana esté integrada dentro de la reciente denominación oficial 'granadas de alicante' debido a que en toda la provincia se cultiva y comercializa. A pesar de solicitarse la denominación exclusiva para la modalidad ilicitana, ésta no pudo ser y de nuevo, la provincia y lo alicantino priman. Lo cierto es que la granada ilicitana necesita sentirse aceptada, querida y valorada. Necesita ser promocionada, consumida y comercializada. En definitiva, popularizarse y ser dada a conocer por todos nosotros no solo en casa sino también por todo el mundo. Podemos utilizarla como alimento y medicina en nuestros hogares o signo de identidad -logo, símbolo, icono- en cualesquiera manifestaciones culturales o sociales -empresas, entidades, obras de arte-. Y en este sentido, para que no sea todo virgen, dátil, palma blanca, palmera y dama. La granada debe hacerse sitio entre estos símbolos identitarios, de por si mayoritarios, codeándose con ellos. Honrosas excepciones de la minoritaria granada son: el premio 'mangrana de plata' y el artefacto aéreo del Misteri, una granada impregnada de oropel. Como fruta, es poco consumida, tal vez por desconocimiento mayoritario acerca de como extraer los granos sin mancharse y por ignorancia sobre sus benéficas propiedades para la Salud. Comámosla cruda, con azúcar, miel, almíbar, yogurt, licor, vino, nata, merengue, caramelo, chocolate o cocinada como primero y segundo plato en ensaladas y guarniciendo pescados y carnes; o en postres como jalea, mermelada, helado, mousse, cremas, tartas y batidos. Una amplia variedad para chuparse los dedos. Y encima, saludable. Sería ideal que los alumnos de hostelería-restauración-cocina-gastronomía aprendieran estas recetas. Tomemos su rojizo zumo rico en antioxidantes, flavonoides, taninos, antocianinas y vitaminas C y E. De esta forma estaremos combatiendo, estaremos previniendo; los cánceres de próstata, piel y pecho así como las enfermedades cardiovasculares y degenerativas y el envejecimiento. Análisis científicos demuestran que la granada 'mollar', nuestra 'mangrana' ilicitana, es, de todas las modalidades, la de mayor calidad y eficacia. Consumamos granadas ilicitanas. Alimentan y curan enfermedades, ayudan a subsistir al campo de Elche, potencian la economía local y reafirman la identidad autóctona. Ejercer de ilicitano es también, no olvidarse de la 'mangrana', de nuestras 'Granadas de Elche'. Las mejores.
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