 GRANADAS DE ELCHE
Las proyecciones del sector frutícola son positivas para estos productos. Las granadas el periodo recién pasado tuvieron un alza de un 438%. En tanto los higos alcanzaron en el período 2006/07 un peak de 130 toneladas. Si bien la producción de granadas e higos representa una parte minoritaria en el sector frutícola nacional, en los últimos tres años sus exportaciones han experimentado crecimientos que han sido los fundamentos para que varios productores estén apostando por el potencial de estas frutas en el corto plazo.
Según datos de Decofrut, en la temporada 2004/05 los envíos de granadas no superaron las 120 toneladas, mientras que en el período pasado la cifra aumentó a 670 toneladas, es decir, un alza de 438%.
"Los envíos se han casi duplicado cada año, desde la temporada 2004/2005, y se prevé que sigan creciendo", explica Manuel José Alcaíno, director de Decofrut.
En el caso de los higos, sin contar los resultados de la temporada anterior (cuando bajaron los embarques), las exportaciones también venían al alza, alcanzando en el período 2006/07 un peak de 130 toneladas. "En la temporada 2006 exportamos 30 mil cajas, 38 mil en 2007 y este año ya llevamos 58 mil, cifras que reflejan el buen momento", dice Roberto Hernández, gerente general de Agrícola HC.
Según Rodrígo Echeverría, presidente de Fedruta, el auge de estas frutas responde a la necesidad del rubro de evitar centrarse sólo en la uva de mesa, manzanas o kiwis.
"Estas alternativas surgieron en la búsqueda que tiene el sector para complementar la oferta que hoy ofrece al mercado. Lo principal acá es evitar ser monoproductores", explica Echeverría.
Beneficios para la salud
En Europa y Estados Unidos, principales destinos de las exportaciones de granadas e higos, la demanda ha aumentado debido a los beneficios saludables que aportan con su consumo.
"Se ha demostrado que la granada tiene gran cantidad de antioxidantes, mucho más que los arándanos, vinos e incluso el té verde. El higo, por su parte, es la fruta que más calcio asimilable aporta", explica Hernández.
Echeverría añade que las preferencias por estas frutas apunta hacia sus aportes nutricionales. "Estamos hablando de alimentos funcionales que contribuyen a una dieta sana, nutritiva y muchas veces medicinal", acota.
Sin embargo, estos beneficios no constituyen la única razón que explicaría el buen escenario de estas frutas. Requerimientos menos exigentes para su producción también juegan un rol importante a la hora de convencer a los productores para apostar por ellas.
"Desde el punto de vista productivo, granadas e higos pueden desarrollarse en suelos marginales, es decir, en zonas con grados de salinidad y áridas. Por ello, es posible que se puedan cultivar desde entre la Región de Coquimbo y la Metropolitana", explica Hernández.
Son tan buenas las proyecciones para el futuro de estas frutas, que para Rodrigo Echeverría "en dos años, más el granado se va a transformar en lo que hoy son los arándanos". |