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FUENTE: Además del té verde, la nuez, la uva y el vino, se ha descubierto que la sandía es una poderosa fuente de antioxidantes. Fueron los laboratorios franceses Ninapharm quienes lo comprobaron. Dicho centro de investigación fue creado en 1993 y se especializa en la identificación, desarrollo y producción de dichas sustancias. Fue el doctor Bejit Edeas, presidente de la Sociedad Japonesa de Antioxidantes (JAS) y presidente ejecutivo de Ninapharm Japón, quien hizo el anuncio durante su reciente visita a México. Edeas, doctor en Biología y Nutrición por la Universidad de París, explicó que tradicionalmente se ha creído que el licopeno es la única fuente de antioxidantes de esta fruta, el cual se encuentra en la pulpa, es decir, la parte roja. Sin embargo, se encontró que su mayor riqueza se ubica en la citronina, localizada en la cáscara blanca, que no se ingiere, por lo que este activo debe ser extraído para el consumo humano. Cómo se aprovecha Los antioxidantes obtenidos se comercializan de dos formas, a través de un complemento alimenticio y de un suero de aplicación facial. Su acción es más potente si se combinan ambos. Las cremas, además, están enriquecidas con un complejo de ceramidas. Los resultados han sido comprobados gracias a los estudios realizados en la piel de las azafatas, quienes están expuestas constantemente al aire seco, rayos UV y a mala circulación sanguínea. “La originalidad de esta fórmula reside en hacer llegar los agentes bioactivos a lo más profundo de la epidermis, más allá de los productos convencionales de cuidado cutáneo. Esta fórmula también mejora la circulación sanguínea de todo el cuerpo, lo que garantiza su eficacia”, explicó el experto. Por el momento, estos revolucionarios productos sólo se encuentran disponibles en el mercado francés, pero ya existe el proyecto de comercializarlos en México en un corto tiempo.
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