Una firma granadina utiliza el fruto que da nombre a la ciudad para crear una línea de cosméticos que se exportará a balnearios y spas de toda España. GRANADAS DE ELCHE
P. ESCRIBANO. Granada cuenta ya con su propia línea de productos de belleza, varias cremas y tónicos que podrán disfrutarse en los baños termales de la ciudad y el resto de la provincia. La idea se fraguó en la cabeza de una joven empresaria de la capital, Maribel Mañas, propietaria y directora del Balneario Sol y Agua, quien encargó a una empresa catalana el desarrollo de los cosméticos, que poseen como única esencia natural el fruto de la granada.
“Quería ofrecer un producto estratégico para asociar la provincia con el turismo de descanso”, explicó ayer Mañas durante el acto de presentación. Esta línea productos de belleza está pensada para uso exclusivo de balnearios y el tratamiento corporal para ‘embadurnarse’ en ellos. “Será barato, acorde a los precios que impone la crisis”, bromeó la empresaria. Alrededor de veinte centros de la provincia que explotan el agua como fuente de descanso ya han expresado su deseo de prestar el servicio de ‘granadaterapia’, al tiempo que multitud de balnearios nacionales e internacionales también se han interesado por la iniciativa.
 GRANADAS DE ELCHE
Ofertas. En España existen ofertas turísticas parecidas a la ideada por Mañas. En La Rioja, por ejemplo, se creó la ‘vinoterapia, en Extremadura se aplican cremas de cereza y en casi toda la geografía nacional utilizan los principios activos del aceite, que se aplica desde hace años en cosmética. Los laboratorios ITC fueron los encargados de descubrir las propiedades de la granada y aplicarla a los productos que Mañas había pensado y que en principio “quería para mí sola”, aunque después generosamente quiso compartir con el resto de profesionales del sector.
En concreto, la empresa ha creado un completo tratamiento para la piel, formado por un ‘peeling’ corporal para la exfoliación, una mascarilla y la crema de masaje. Todo con propiedades anti-edad, para la hidratación y la nutrición complementaria del la epidermis. La granada, fruta originaria de oriente medio, fue introducida en Andalucía en el siglo VII.
Su zumo es rico en flavonoides y vitaminas antioxidantes A, B, y C, que frenan la aparición de enfermedades degenerativas y procesos de envejecimiento. El jugo de una granada tiene tres veces más vitamina C que un vaso de zumo de naranja o de té verde. Posee además, concentraciones de potasio, magnesio, sodio y calcio. Unos buenos argumentos para probar la iniciativa.

|