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FUENTE La vitamina C se encuentra además en hortalizas como el bróculi, tomate repollo y pepino Escrito por: ANNA JIMÉNEZ Es increíble cómo hacer ciertos ajustes en tu dieta puede, además de mantenerte “en la línea”, fortalecer tus defensas naturales, reducir el colesterol y los triglicéridos y las posibilidades de padecer enfermedades cardiovasculares y diabetes. Todo ello será posible conseguirlo cuando tomes la decisión de comer un 85% de vegetales en tu dieta diaria, no te pido que dejes de comer tus apetecibles platillos a base de carne, solo que combines mejor los grupos de alimentos, para sacarle partido a tu salud y por supuesto a tus bolsillos, ya que después de todo estamos en un país productor de la mayoría de los vegetales que se venden al público, lo que da una garantía en su frescura. En cualquier supermercado o mercado local puedes encontrar una gran variedad de hortalizas, con las que no sólo puedes preparar ensaladas, sino ricos y nutritivos platos, que serán muy beneficiosos para toda la familia, desde bebés hasta envejecientes. Aprende a comer haciéndo consciencia de los nutrientes que tienen los vegetales que más consumimos, así los ingerirás con un sentido lógico y saludable, no solo “por quitarte el hambre”. A diferencia de los carbohidratos, grasas y proteínas, las vitaminas no constituyen una fuente energética, sino que sirven como modelos químicos para enzimas relacionadas con el funcionamiento metabólico, la producción de células, la reparación de tejidos y otros procesos vitales. La vitamina C, y precursores de la vitamina A como los beta-carotenos, son antioxidantes, de ahí que se consideren como protectores de la oxidación de las células, y con ello de enfermedades degenerativas como el cáncer. La vitamina C o ácido ascórbico ha sido ampliamente documentada. Hoy se conoce como la vitamina del estrés por su asociación con todos los procesos relacionados con el estrés metabólico. Como escudo antioxidante sus necesidades son superiores al resto de las vitaminas, que con solo unos miligramos cumplen con estas funciones. La vitamina C se halla en vegetales como el bróculi, pepino, col, tomate y pimiento. Estos dos últimos deben consumirse crudos y bien rojos. En frutas se localiza en cítricos, frutabomba, melón y guayaba. En la prevención del cáncer están unidas la vitamina C y E, con la particularidad de que esta última se encuentra dentro de las liposolubles. Por consiguiente, todos los alimentos que con tengan grasas o aceites serán buenos vehículos para esta vitamina. Solo es sintetizada por los vegetales, que constituyen su fuente primaria. Beneficios de agregar cebolla a las comidas La cebolla se recomienda contra el edema, porque elimina los líquidos que se acumulan en los tejidos y de este modo facilita la actividad excretora de los riñones. Se sabe por experiencia que en casos graves se logró eliminar hasta tres litros de orina, simplemente por la ingesta del zumo de 10 cebollas crudas cada dia. La cebolla en las enfermedades del hígado da resultados sorprendentes, especialmente cuande hay gases y obstrucción. Los rayos X han revelado que, con la ayuda de una suave hierba, laxante, las piedras se disuelven y pasan. También se puede usar con este mismo propósito sólo el zumo, pero en abundancia. La cebolla actúa, inhibiendo la putrefacción intestinal y echa fuera los fermentos e impurezas del sistema ; asi su uso disminuye la formación de toxinas putrefactivas en los intestinos, el cual viene a ser un importante factor etiológico en el control de la hipertensión. Igualmente se sostiene ser de gran valor como suave neutralizador de ácidos, es estimulante digestivo, un antifermentante y un antidiabético. ¿Y el maíz qué? Este no se queda atrás, ya que por cada 100 gramos consumidos de maíz aportas al organismo 8.9 gramos de proteínas, 3.9 de grasas, 2 gramos de fibra dietética y 72.2 grs. de carbohidratos ¿Te das cuenta todo lo que puedes encontrar en los vegetales? La vitamina E se halla en alimentos como el germen de trigo, maíz, frutos secos, cereales, semillas oleaginosas, aceitunas, espinacas y otras hortalizas de hojas verdes, y aceites vegetales como el de maíz, oliva, girasol y soya, fundamentalmente. Este último es uno de los que más cantidades de vitamina E aportan por gramo. En el caso de la vitamina A, numerosas historias se han tejido alrededor de su importancia en la dieta y en la prevención de muchas enfermedades, como el cáncer. La vitamina A o retinol es una vitamina de origen animal. Se fabrica en el cuerpo humano a partir de la pro-vitamina A o beta-caroteno (forma vegetal de la vitamina). El beta-caroteno se transforma en retinol en el cuerpo humano cuando este lo requiere. Nosotros ingerimos el beta-caroteno en los vegetales o la vitamina A ya formada en los alimentos de origen animal. Las mejores fuentes de beta-caroteno son la zanahoria, acelga, espinaca y otros vegetales verdes, rojos, naranjas y amarillos, consumidos frescos y crudos. ¿Previenen los minerales los procesos cancerosos? Las propiedades terapéuticas y preventivas de las vitaminas son conocidas por la población; sin embargo, no ocurre así con los minerales, con sus propiedades, así como la fuente para obtenerlos. Los minerales que consumimos en la dieta, conocidos además como oligoelementos, son necesarios en el organismo en cantidades muy pequeñas y son esenciales para conservar la salud. No se han determinado bien sus funciones en el organismo, pero sí se han descrito las disfunciones o enfermedades que pueden acarrear su carencia. Así ocurre en el caso del selenio, cinc, cobre y magnesio para prevenir el cáncer. La inmensa mayoría de los alimentos contienen todos los microelementos necesarios y en cantidad suficiente. El dato Vitaminas y minerales en la dieta Muchos de los alimentos que los contienen no son de los elegidos para que se incluyan de forma sistemática, quizás por desconocimiento de sus magníficas propiedades o por hábitos incorrectos de culturas y generaciones. Conocer profundamente la composición general de cada alimento, qué elementos contiene, qué protección nos ofrece, y luego incluirlos en nuestra alimentación, nos brindará la satisfacción de comer de forma sabia para vivir a plenitud. Muchos de esos responsables de la protección como vitaminas, minerales y fitoquímicos, comparten su presencia en alimentos de origen natural como frutas, vegetales y legumbres, fundamentalmente. ¡Haz los cambios y prueba!. El Selenio es un componente de la enzima antioxidante glutatión peroxidasa, parte esencial de la defensa de nuestro organismo contra los radicales libres. Junto a una serie de otros minerales y vitaminas, forma parte de la principal defensa antioxidante del cuerpo, al proteger células, membranas celulares y ácidos grasos. Aumenta además la producción de glóbulos blancos, neutraliza el efecto de metales pesados y previene las mutaciones. Por ello es considerado como un mineral fundamental dentro de las defensas antioxidantes del organismo que se enfrenta a la acción de los radicales libres. Muchos dicen que participa también en la disminución de la toxicidad de ciertos herbicidas, hidrocarburos clorados, nitritos y metales pesados. Se halla en pequeñas cantidades en alimentos de origen animal como carnes y mariscos. Anímate a ingerir vegetales desde hoy.
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